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Pussy Riot: Otro fenómeno de las redes sociales

Pussy Riot: Otro fenómeno de las redes sociales

La sentencia dictada la semana pasada a tres miembros del grupo ruso Pussy Riot causó disgusto en casi todo el mundo. El cruel castigo se puede comparar con el que le dieron al opositor de Putin, Mikhail Khodorkovsky, en 2004. Sólo que ahora las redes sociales están más desarrolladas que en ese entonces, por lo que ahora no será tan fácil para el gobierno ruso que la gente ignore esta injusticia.

En 2004 Mikhail Khodorkovsky (a la derecha), un rico empresario ruso y oposito de Vladimir Putin, fue detenido por supuesto fraude y lavado de dinero, pero algunas opiniones indicaban que más bien fue detenido por causas políticas. A la fecha se trata de liberar al ex oligarca ruso, pero su sentencia fue dictada desde hace años: Estará preso hasta el año 2017.

Un caso similar se ha suscitado nuevamente, se trata del grupo feminista ruso Pussy Riot. En marzo de 2012, durante un concierto improvisado y sin autorización en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, tres mujeres de la banda fueron arrestadas y acusadas de vandalismo. Su juicio se inició a finales de julio, y fueron condenadas a dos años de cárcel. El caso se ha convertido en un símbolo de la represión del Kremlin sobre los críticos y opositores del régimen ruso y de su líder Vladimir Putin.

El caso se hizo famoso dentro de Rusia, pero su primer salto a ser noticia de índole mundial fue cuando en una audiencia del 30 de julio pasado la jueza Marina Syrova concedió que se cortaran las comunicaciones en la Fiscalía para evitar que los simpatizantes de los acusados enviaran mensajes a las redes sociales.

Desde entonces el caso ha hecho eco en todo el mundo y desde luego las redes sociales han sido parte crucial para que se dé a conocer este caso. El grupo de performance-art Voina (@gruppa_voina) han mostrado su apoyo al grupo feminista y han ayudado a difundir el caso. Por su parte, los abogados Nicholas Polozov (@moscow_advokat) y Violetta Volkova (@volkova_v) tuitean con regularidad acerca del estado del caso Pussy Riot.

En Twitter se ha visto el descontento general de la población Tuitera donde la gran mayoría apoya al grupo punk ruso que en el peor de los casos sólo irrumpió dentro de una iglesia. El hashtag #FreePussyRiot genera decenas de respuesta por minuto en todos los idiomas, varias celebridades también han mostrado su apoyo a PussyRiot: Mark Knopfler, Paloma Faith, Foster The People, First Aid Kit, Gogol Bordello, Madona, entre otros, son sólo unos ejemplos.

Las respuestas del gobierno ruso no se han hecho esperar. Valery Fedotov, diputado del partido de Putín, se quejó de que Rusia sería el “hazmerreír del mundo”. El ex ministro de Finanzas y viejo aliado de Putin, Alexei Kudrin, advirtió que “un daño enorme se ha hecho a la imagen del país”. Otros, incluyendo al simpatizante del régimen, Gleb Pavlovsky, y analistas como Olga Kryshtanovskaya, han advertido de que el veredicto podría desatar una nueva ola de protestas contra el presidente.

El internet y las redes sociales, una llama que podría ser apagada en Rusia

Las protestas en contra de Vladimir Putin han sido constantes, incluso antes del caso Pussy Riot. Las acciones en contra del mandatario ruso ahora son más pronunciadas y organizadas gracias al internet y las redes sociales. Uno de los casos más sonados en el país soviético fue el de la Primavera rusa.

Oportunamente, se dictó hace poco tiempo una nueva ley que permitirá al gobierno ruso borrar la información en internet que consideren inapropiada u ofensiva. En un principio se justificaba esta acción para combatir los sitios que promovieran la pornografía infantil y de suicidios, pero algunos opositores rusos opinan que esta ley tenía tintes políticos para evitar que se propagara información poco favorable para Putín. Esta ley ya fue aprobada y es muy probable que sea sólo cuestión de tiempo para que deje ver sus resultados. Cabe recordar que este cerco de información es muy parecido al que sufren ahora China y la India. Relacionado: Google informa de la alarmante tasa de censura de los gobiernos 

Al parecer la comunicación masiva y la inteligencia colectiva que generan las redes sociales se están convirtiendo en una amenaza para algunos Estados, Siria y Egipto son dos claros ejemplos que la redes sociales pueden causar movimientos populares con repercusiones políticas.

Con movimientos sociales organizados por medios digitales como los anteriormente mencionados sobresale nuevamente la paradoja que el Estado ayudó a crear y masificar el internet, pero ahora el internet está siendo usado como herramienta para destruir al Estado; o en el menor de los casos a crear una revolución a nivel conciencia de los internautas.